El IPC golpea de lleno a las familias y agrava la pérdida de poder adquisitivo

La Unión Sindical Obrera (USO) muestra su preocupación ante los datos del INE correspondientes a julio. El IPC sube al 3,6% y el IPCA alcanza el 3,9%, ampliando la brecha con la media de la UE (2,9%). El aumento mensual del 0,3% confirma que los precios siguen creciendo sin pausa y que la presión sobre las familias es cada vez mayor.

El encarecimiento se concentra en los gastos esenciales. Transporte y carburantes suben un 6,2%, impulsados por el aumento en combustibles. Vivienda y suministros avanzan un 5,7% por el repunte de la electricidad y el gas. El turismo estacional también encarece la vida: las actividades recreativas y los paquetes turísticos aumentan un 2,3% en solo un mes. La inflación subyacente llega al 3,0%, señal de que la subida de precios ya es estructural. Las rebajas puntuales en vestido y calzado o el abaratamiento de la fruta no compensan este escenario.

El IPC se dispara y tener trabajo ya no soluciona a las familias

USO denuncia que tener empleo ya no garantiza llegar a fin de mes. Según Joaquín Pérez, secretario general del sindicato, “mientras la cesta de la compra de supervivencia —comida, luz y transporte— sube a tasas cercanas o superiores al 5% y 6%, la subida salarial media pactada en los convenios se estanca en el 3,02%”. Esta brecha provoca una pérdida continua de poder adquisitivo y empuja a miles de trabajadores a la pobreza.

USO reclama salarios vinculados al IPC

USO reclama cláusulas de revisión salarial vinculadas al IPC en todos los convenios para proteger los sueldos frente a la inflación. También exige transformar el modelo productivo y reducir la dependencia de empleos precarios y de bajo valor añadido. USO defiende impulsar sectores tractores —industria y tecnología— capaces de generar productividad, estabilidad y salarios dignos.

Pérez subraya que “el crecimiento económico no puede sostenerse a costa de las familias trabajadoras. Es urgente rescatar los salarios y garantizar empleo de calidad para asegurar un futuro justo y sostenible. Cada vez el trabajo vale menos”.